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OPS * Organizción Panamericana de la Salud

OMS * Organizción Mundial de la salud

Telepsicología

Cada año se llevan a cabo más y más interacciones humanas en línea, una tendencia que es poco probable que disminuya en los próximos años. La psicología se ha preocupado por los fenómenos psicológicos derivados de uso de las tecnologías de la información y comunicación tales como la obesidad, trastornos del sueño, problemas de interacción social e incluso depresión.

Sin embargo, estas tecnologías también ofrecen oportunidades para mejorar los resultados de salud, a través de la provisión de servicios de salud en línea o la telesalud por medio de la telepresencia. Esto es particularmente cierto en el caso de la psicología clínica, en el que la terapia online, ciberterapia o telepsicología, ofrece a los usuarios la posibilidad de acceder al servicio psicológico con calidad y de manera oportuna.

Telepresencia

Telepresencia Consulta psicológica online

La teleconsulta, a veces denominada consulta remota o telesalud, se refiere a las interacciones que ocurren entre un médico y un paciente con el fin de proporcionar asesoramiento diagnóstico o terapéutico a través de medios electrónicos.

Organizar una teleconsulta requiere conocimientos básicos sobre el uso de tecnologías, comprender las limitaciones inherentes a la teleconsulta y saber cuándo es preferible una consulta cara a cara. Es necesario saber cómo y dónde (qué instituciones están ofreciendo teleconsultas) para conectarse y con qué hardware y software, ya que existen varios tipos. Sin embargo, las funcionalidades son las mismas y generalmente son muy intuitivas.

En términos generales, para una teleconsulta, es necesario tener una conexión a Internet, una computadora adecuada con capacidades de audio y video y dispositivos de transmisión. Se recomiendan conexiones rápidas y estables a Internet y banda ancha (ADSL, fibra óptica, cable, 4G o similar; al menos 1 MB / 300 kb). También es necesario saber utilizar un software específico, herramientas de conferencia, como Webex, Skype, Zoom, Elluminate, MS Teams y FaceTime, entre otras) que permiten la telepresencia y tener un proveedor de Internet que ofrezca un servicio con la calidad mínima requerida. 

Es muy recomendable tener un teléfono, en caso de que se interrumpa la Teleconsulta durante una pandemia – Hoja Informativa – Mas información sobre el coronavirus(COVID-19) comunicación de la videoconferencia. Finalmente, es importante no tener otras aplicaciones abiertas que interfieran con la velocidad de la conexión a Internet o la comunicación.

Las teleconsultas son un enfoque útil para evaluar pacientes y reducir las visitas innecesarias a los servicios de emergencias. Las teleconsultas programadas permiten la evaluación, el monitoreo y el seguimiento de pacientes ambulatorios que no requieren una evaluación cara a cara. Sin embargo, de acuerdo con la infraestructura tecnológica disponible, aún puede haber servicios que no puedan ser reemplazados por telepresencia, por lo que es importante determinar cuándo la telepresencia es una opción y cuándo no.

Las teleconsultas brindan múltiples posibilidades en el caso de una pandemia, donde las autoridades pueden solicitar o imponer el aislamiento de la comunidad, el cierre de fronteras, la limitación de los medios de transporte, etc. La telepresencia en el cuidado de la salud se puede usar para proporcionar teleasistencia, ofrecer asistencia remota y ayudar con el manejo administrativo de pacientes, clasificación, seguimiento, reuniones y discusiones técnicas entre médicos en diferentes lugares, entre otros.

  • PAHO/WHO eHealth Conversations (Pag. 99 – Telemedicina, Gestión y Evolución de Redes )
  • PAHO/WHO Framework for the Implementation of a Telemedicine
  • PAHO/WHO Defining evaluation indicators for telemedicine
  • WHO Guidelines on Digital Health Interventions
  • Virtually Perfect? Telemedicine for Covid-19. by Judd E. Hollander, M.D., and Brendan G. Carr, M.D.
  • Value of Telemonitoring and Telemedicine in Heart Failure Management
  • Journal of Telemedicine and Telecare

Informacion de contacto

  • Tel: +1 (202) 974 3531 ● FAX: +1 (202) 775 4578 ● correo: emergencies@paho.org

Telepsicología en Colombia y América latina

En Colombia, un país de cerca de 50 millones de habitantes, aproximadamente el 29% vive en zonas rurales (DANE, 2019) en donde la oferta de servicios psicológicos está restringido no solo por las condiciones geográficas sino por la cantidad de psicólogos que prestan sus servicios en estas zonas. Adicionalmente, el uso de esta tecnología permite ampliar la cobertura del servicio y brindar la oportunidad de acceso a una mayor proporción de la población.

Una ventaja adicional de la telepsicología es que los pacientes pueden ser atendidos más rápidamente y en cualquier momento del día o de la noche, debido a la naturaleza “siempre activa” del Internet, lo que permite al paciente el acceso a un grupo mayor de psicólogos tanto a nivel nacional como internacional. Por último, la mayor sensación de nonimato que ofrece Internet es una gran ventaja para atraer a los pacientes que podrían estar avergonzados por el “estigma” de la asistencia a los servicios psicológicos.

Algunas de las preocupaciones que se identifican en el desarrollo de la atención psicológica mediada por las TICs, están relacionadas con aspectos clínicos como la relación terapéutica (Richards y Richardson, 2012), la efectividad de las intervenciones y el manejo de crisis, así como
con aspectos éticos asociados a la confidencialidad, la guarda de las historias clínicas, elementos regulatorios y conducta profesional entro otros, y con aspectos técnicos relacionados como el uso de plataformas y el conocimiento específico sobre las tecnologías de la comunicación, los sistemas y el Internet.

Intervenciones tecnológicas en la salud mental: telepsicología

El uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TICs) le ofrece a la psicología la posibilidad de desarrollar servicios de efectivos, responsables y éticos, que respondan a las necesidades de la población tanto a nivel de calidad profesional, como en términos de la
cobertura, resolutividad y oportunidad. La telepsicología, ciberterapia o intervención online como ha sido llamada, se refiere al contacto o comunicación entre un terapeuta y un paciente o grupo de pacientes, utilizando la tecnología como modalidad de comunicación (Manhal-Baugus, 2001; Barak & Grohol, 2011; Litowitz, 2012).


Los servicios de telepsicología o también denominados e-terapia.

consulta online, terapia virtual o ciber-terapia abarcan desde intercambios de correo electrónico hasta conversaciones por chat, videollamadas o notas de voz, y han sido utilizados por más de 16 años tanto de forma
individual como grupal (Goss & Anthony, 2009; Grohol, 2004, 2010). Estas intervenciones se enmarcan en el campo de la telesalud y se refieren a la provisión de servicios de salud a distancia (Standing Committee of Family and Community Affairs, 1997), mediante el uso de tecnología de
videoconferencia, teléfono, radio, televisión e internet para poner en contacto a los participantes con profesionales de la salud mental (Cárdenas, Botella, De La Rosa, Quero & Baños, 2014).


Este tipo de intervención utiliza comunicaciones mediadas por computador, que pueden clasificarse en sincrónicas, es decir, cuando emisores y receptores se comunican de forma simultánea, como en una videoconferencia; y asincrónicas, cuando la conexión no es simultánea,
siendo la más común el uso del correo electrónico (Grohol, 2011).
Tanto las intervenciones sincrónicas como las asincrónicas poseen ventajas y desventajas.


Las sincrónicas posibilitan la mayoría de las acciones de una intervención tradicional, sin embargo requieren la concurrencia del terapeuta y paciente en un mismo momento requiriendo acuerdos
en referencia a los horarios. Las asincrónicas promueven la reflexión mediante la escritura y la lectura, no tienen retroalimentación inmediata y son un medio ideal para entregar información de manera confiable y rápida;sin embargo, requieren un nivel de alfabetización digital y si se emplean de manera exclusiva sólo permiten una intervención psicoeducativa (Soto-Pérez, Franco, Monardes & Jiménez, 2010).

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